Foto © Makeda
Blog, 21/11/2025
Porque la Luna tenia a llegar a Do Picho
La primera vez que escuchamos hablar de Do Picho nos hicimos una imagen utópica de lo que podía suponer este lugar. La historia tenía un punto irreal que lo convertía en irresistible. Era un relato que tenía algo de Quijotesco que nos provocaba una enorme curiosidad. Esa misma noche pudimos visitar la residencia. Fue entonces cuando nos dimos cuenta que las primeras sensaciones se quedaban cortas. Do Picho de pronto se te presenta ante ti como un acto de rebeldía. Y ya son pocos los rebeldes. Apostar por lo rural poniendo el corazón en la creación artística. Huir de las grandes ciudades, de los espacios de relumbrón para habitar en la Ulloa. Construir de cero un proyecto desde lo local con vocación de abrirse al mundo.
Pero Do Picho es mucho más. Es un espacio que se posiciona, que da un paso adelante. En definitiva, aquí no se convive con la neutralidad. Do Picho se rebela para abrazar las causas justas. Las mismas que hoy están en decadencia. Sus banderas son las que nos identifican, las causas que algún día volverán a ser reconocidas como los faros de la sociedad. Aquí se defiende al pueblo de Palestina, se reivindican los derechos LGTB+, se llaman a los fascistas lo que son, fascistas. Aquí te hacen sentir que el feminismo nos hace mejores a todos y a todas. Aquí se homenajean a mujeres con personalidad. En Do Picho, es decir, en Palas de Rei, se dice alto y claro que Altri Non, haciendo de la defensa del medio ambiente el latido que impulsa cada paso.
Por eso El hombre que se enamoró de la Luna tenía que hacerse querer y llegar a Do Picho. Sus causas son las nuestras. Sus valores son los nuestros. Nos sentíamos capaces de trasladar todos estos valores en un programa lleno de voces distintas, de testimonios que completasen este puzle tan diverso y verdadero que es Do Picho. Por eso teníamos que estar en Filgueira. Para asumir ese reto y hacerlo realidad. Para dejarnos llevar por esa familia que habita en la Ulloa que se sienten capaces de todo.
Muchas gracias a Catuxa Salom, Lúa Naviera, Mónica Cea, Jean Brundit, Guille Tort, Antón Lopo, Braulio Vilariño, Maria Maquieira, Peru Saiz Prez, y, sobre todo, a Ralf Jürgens por acompañarnos en esta aventura. Si Do Picho fue creado con el mandato de hacer algo loco esta edición de El hombre que se enamoró de la Luna ha estado a la altura. Un honor ser parte de esta familia, de estar en el lado correcto de la historia.
De que la Luna habite para siempre en Do Picho.
Pablo Loriente, Director y Presentador de El hombre que se enamoró de la Luna (Madrid, 21 noviembre 2025)
